Memorias de un tablero en La Habana

Durante cinco años tuve el honor de ejercer como jefe de visados en la Embajada de España en Cuba. Fue una etapa de intensa labor diplomática y de la que guardo un recuerdo imborrable. Mi compromiso con la difusión cultural y el ajedrez quedó reflejado en numerosos medios, donde podéis conocer más sobre mi actividad institucional y el impacto de nuestros proyectos:

Pero más allá de los despachos, Cuba me regaló otra gran familia frente a un tablero de 64 casillas. En aquellos años fundé el club de ajedrez «Seguidores de Capablanca» en el emblemático hotel Habana Libre. Allí compartí horas de análisis y forjé amistades inquebrantables con grandes figuras como los Grandes Maestros Lázaro Bruzón, Leinier Domínguez, Aramis Álvarez y Luís Agüero, junto al comisionado nacional de ajedrez cubano, Carlos Rivero González. Mi gratitud es eterna para todos ellos, así como para cada uno de los niños, estudiantes y aficionados de toda la isla que hicieron de nuestras tardes algo mágico.

A todos los que compartisteis conmigo aquellas jornadas, a quienes me conocisteis en la Embajada, y a todos los nuevos lectores que queráis uniros a esta aventura: os invito a formar parte de mi COMUNIDAD.

Este rincón es vuestro. Os animo a dejar vuestro mensaje en los comentarios de abajo, a compartir vuestros perfiles para seguir en contacto y a participar en las nuevas partidas que están por venir. El tablero está preparado.